Share

Cámara Aprueba Presupuesto Controversial del Estado

Este artículo también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

Por Keith M. Phaneuf, Jacqueline Rabe Thomas y Arielle Levin Becker – CTMIrror.org | Traducido por Jamal Fox – Tribuna Newspaper

El largo drama presupuestario de Connecticut concluyó a tempranas horas del 3 de junio, con la aprobación en la Cámara de Representantes de un paquete presupuestario de dos años de $40.3 mil millones que restaura en gran medida los profundos recortes a los servicios sociales y amplía la ayuda municipal, además de reforzar los ingresos fiscales por casi $2 millones.

Justo después de las 10:30 a.m., la Cámara aprobó el plan en una votación estrecha de  73-70 tras un debate de cinco horas. Once demócratas se alinearon con los 59 republicanos presentes y estuvieron a punto de derrotar el paquete. Faltaban los votos de cinco republicanos y tres representantes estatales democráticos, incluyendo varios que habían estado ausentes durante días por problemas de salud.

El debate siguió una maratónica sesión en la Cámara debido a que los líderes demócratas mantuvieron a los miembros durante toda la noche mientras trataban de reunir el apoyo suficiente para el polémico plan. El plan original de los líderes era debatir el presupuesto al medio día del 2 de junio.

El presupuesto, que fue negociado por las mayorías demócratas en ambas cámaras y la oficina del gobernador Dannel P. Malloy, ahora se dirige al Senado, que tiene hasta que la sesión legislativa llegue a su fecha límite a media noche para actuar.

El nuevo presupuesto ordenaría uno de los mayores aumentos de ayuda municipal en la historia del estado, destinando casi $436 millones en recibos de impuestos a la venta para las ciudades y pueblos en los siguientes dos años. Si bien una parte se destinaría exclusivamente a restringir los impuestos municipales para vehículos, los defensores presagiaron que la mayor parte de los nuevos fondos ayudaría a las comunidades a controlar los impuestos a la propiedad en todas partes.

El paquete también hace una inversión inicial, aunque limitada, en la iniciativa de Malloy de reconstruir y mejorar la infraestructura de transporte en Connecticut.

El presupuesto, que gasta $19,82 mil millones entre el 2015-2016 y $20,47 mil millones entre el 2016-2017, también se basa en una controvertida interpretación del tope de gastos constitucional para evitar sobrepasar este límite. El paquete aumentaría los gastos en el fondo general, que cubre la mayor parte de los costos anuales de operación, en un 4 por ciento el primer año y un 3,1 por ciento el segundo año.

Al clausurar unos déficits de casi $3000 millones durante el bienio, el presupuesto aumenta impuestos sobre la renta para la clase alta y media, además de incrementar los impuestos a las corporaciones, hospitales, cigarrillos, servicios de procesamiento de datos, lavados de auto y artículos de lujo.

De los $2 mil millones en ingresos nuevos fiscales, $475 millones eran para recortes de impuestos aprobados previamente para los compradores, empresas, compañías de seguros y trabajadores pobres que fueron cancelados antes de que pudieran ser implementados.

Estos cambios de política fiscal provocaron protestas y amenazas por parte de algunos de los empresarios más grandes de Connecticut, quienes advirtieron que la presión fiscal total, en particular los aumentos tributarios a las ventas e impuestos corporativos, provocarían la salida del estado de los empleadores.

El representante Craig Miner, R-Litchfield, recordó a Malloy durante el debate que él había prometido durante su campaña de reelección el año pasado no subir los impuestos. Y si el gobernador no veta el presupuesto, el Partido Republicano tiene los votos suficientes para respaldarlo y asegurar que legislatura no invalide eso.

“Él hizo una promesa”, dijo Miner. “Debe desistir y no firmar ese presupuesto”.

La líder de la minoría, Themis Klarides, R-Derby, recordó a los legisladores que ellos y Malloy ordenaron más de $1.8 mil millones en aumentos a los impuestos hace cuatro años, y los analistas no partidistas están  nuevamente proyectando un enorme déficit en los siguientes dos años fiscales.

“Para ese sacrificio compartido, íbamos a tener un mejor Connecticut,” dijo ella. “Esto no debería suceder.”

Klarides agregó que “este ya no es el país de oportunidades. Algunos dirían que esta es la tierra de la desesperanza”.

Dos representantes demócratas que votaron en contra del presupuesto, Daniel Rovero de Killingly y David Alexander de Enfield, se opusieron a algunas de las subidas de impuestos.

“La clase media sufrió un aumento de impuestos hace cuatro años”, dijo después Alexander, refiriéndose a un alza de impuestos global adoptado luego de cerrar un déficit importante. El nuevo presupuesto recolectaría otros $150 millones de las familias de ingresos medios.

“Ellos deben crear puestos de trabajo, y yo personalmente creo que este [presupuesto] va a lastimar los negocios en Connecticut”, declaró Rovero después.

Los otros nueve demócratas en votar NO eran Buddy Altobello de Meriden, Antonio Guerrera de Rocky Hill, John Hampton de Simsbury, Cristin McCarthy Vahey de Fairfield, Chris Perone de Norwalk, Lonnie Reed de Branford, Emmett Riley de Norwich y Jonathan Steinberg de Westport.

McCarthy Vahey es un representante de primer año cuya ciudad es el hogar de GE.

El líder de la mayoría, Joe Aresimowicz, D-Berlín, recordó a los republicanos, quienes exigieron concesiones para los empleados estatales, que los trabajadores ya cedieron el 2009 y 2011.

¿Por qué está bien pedir a los trabajadores sacrificar de nuevo? preguntó, “Pero si se trata de GE por un momento, decimos ‘Oh, ¿ellos dejarán el estado’?”

Aresimowicz agregó que el presupuesto, aunque no perfecto, resguarda los servicios que ayudan a los más vulnerables de Connecticut.

“¿Es todo color rosa y todo el mundo es feliz por eso?”, preguntó, “No. … Pero cuando regrese a mi distrito estaré orgulloso de decir ‘Exijo la adopción.'”

Y la representante Toni Walker, D-New Haven, y co-presidenta del Comité de Asignaciones, dijo que su grupo se reunió con más de 4.000 personas y leyeron más de 2.000 piezas de testimonio escrito. El mensaje era no permitir que los déficits perjudiquen la atención de salud, servicios sociales, educación, parques, programas culturales y otros servicios que aumentan la calidad de vida en Connecticut.

“¿Cómo se elabora un presupuesto que afecta las vidas de más de 3,5 millones de personas?” preguntó Walker. “Nosotros escuchamos todo lo que nos pidieron escuchar.”

Pero el representante Chris Davis, de Ellington, republicano de rango en el Comité de Finanzas, Ingresos y Fianzas de la legislatura, indicó que la oposición pública a la subida de impuestos también era fuerte, y añadió que su frustración con los funcionarios estatales era clara.

“¿Qué están haciendo en Hartford?” preguntó Davis. “Están haciendo que sea más difícil para mí vivir en Connecticut.”

Un aumento dramático a la ayuda municipal

Las ciudades y pueblos de Connecticut, que actualmente reciben un poco más de $3 mil millones por año en subsidios estatutarios, generan la mayor parte de sus ingresos adicionales mediante el impuesto a la propiedad local.

Sin embargo, en un esfuerzo por diversificar las fuentes de ingresos municipales, en el nuevo presupuesto el estado comenzaría a compartir los ingresos fiscales por las ventas, destinando unos $159 millones a las comunidades en el primer año y $277 millones en el segundo.

Una porción de estos fondos se utilizaría en conexión con un nuevo límite de impuestos a la propiedad para vehículos motorizados. Las tasas máximas que las ciudades y pueblos podrían imponer a los vehículos motorizados tendrían un límite de 32 millones el primer año y 29,4 millones el segundo. Los municipios que actualmente cobran tasas por encima de estos niveles recibirían fondos del Estado para compensar esta pérdida de ingresos.

Otra porción de los ingresos fiscales a las ventas se utilizaría para mejorar el sistema de reembolso a las ciudades y pueblos por la porción de ingresos que perdieron a causa de los bienes exentos de impuestos a la propiedad del Estado, colegios u hospitales privados en Connecticut.

La subvención PILOT o Pago en Remplazo de Impuestos fue reorganizado en este presupuesto para que más fondos sean enviados a las comunidades que tienen más propiedades exentas de impuestos.

Un componente final del nuevo plan de división de ingresos es una limitación a los gastos municipales que reduce los ingresos fiscales de ventas enviados a cualquier comunidad que no utiliza al menos una porción de los nuevos ingresos para mitigar los impuestos locales a la propiedad en lugar de aumentar el gasto público.

Se requerirá que las comunidades paguen más por los servicios de policía estatal residentes. Las ciudades actualmente pagan el 70 por ciento del costo de indemnización para policías estatales, pero este costo se elevará a 85 por ciento en el nuevo presupuesto por los dos primeros policías estatales, y 100 por ciento por todos los policías estatales después de los dos primeros.

Los Servicios sociales se Salvan de Recortes más Fuertes

El presupuesto demanda una amplia variedad de recortes en el sector de salud y programas de servicios sociales para personas mayores, familias pobres y personas con discapacidades de desarrollo o necesidades de salud mental, aunque muchas de las reducciones son mucho menores que los profundos recortes que Malloy propuso en febrero.

Los recortes incluyen la reducción de elegibilidad para Medicaid, una medida que se espera resultará en la pérdida de cobertura de 20.000 a 25.000 padres pobres, requiriendo a las personas mayores pagar más por la atención a domicilio. Los programas que atienden a personas con discapacidad intelectual o de desarrollo sufrirían recortes modestos, y no las enormes reducciones que Malloy propone.

La senadora Beth Bye, D-West Hartford, y co-presidenta del comité de redacción del presupuesto, dijo que muchas partidas se reducirán en un 6,25 por ciento. Ella dijo que los legisladores trataron de evitar el corte a los servicios humanos. “Eso causó desafíos, porque gran parte del dinero discrecional es para servicios humanos”, indicó.

El proyecto de ley también requiere que los distribuidores y fabricantes de cigarrillos electrónicos se registren con el Departamento de Protección al Consumidor del estado y renueven cada año. La cuota de $75 por solicitud y $400 por año traerá un aproximado de $3,6 millones en dos años.

Educación

El presupuesto agrega financiación para aumentar la matrícula a las escuelas privadas subvencionadas (charter schools) y especializadas.

$12,4 millones adicionales se destinarán para aumentar casi 700 estudiantes a las escuelas chárter existentes y para abrir dos nuevas escuelas chárter este otoño, una en Stamford para 168 estudiantes, y otra en Bridgeport para 250 estudiantes.

$34,7 millones adicionales se destinarán para ampliar las matriculas para 1800 estudiantes a las escuelas especializadas existentes en las regiones de Hartford y Bridgeport y para abrir una nueva escuela especializada en Stamford. Otro $1.5 millones se destinarán para ampliar la matrícula para 150 estudiantes más en JM Wright Technical High School en Stamford.

Con esta nueva financiación, la matrícula en las escuelas charter superará los 9.000 estudiantes en todo el estado, un aumento del 14 por ciento, y las matrículas en las escuelas especializadas llegarán a 40.000 estudiantes, un aumento del 5 por ciento. Además, Open Choice, un programa que ofrece a los estudiantes de Bridgeport, Hartford y New Haven matrículas en las escuelas suburbanas cercanas, será ampliado.

Actualmente, en todo el estado, cerca del 2 por ciento de los estudiantes asisten a las escuelas charter y un poco más del 7 por ciento asisten a las escuelas especializadas regionales.

Para las escuelas públicas tradicionales de distritos del estado, el presupuesto otorga $23.5 millones en nuevos fondos mediante el subsidio de educación primaria del estado, el subsidio Education Cost Sharing. Bridgeport obtendría el mayor monto: $3,4 millones. Danbury, New Britain, Hartford y West Hartford también verían aumentos de entre $1 millón y $1.8 millones.

Sin embargo, dos becas que ayudan a las escuelas de más bajo rendimiento del estado disminuirán. La Red de Comisionados, un grupo de escuelas con dificultades que serán intervenidos por el Estado y recibirán financiación, obtendrán $ 4.7 millones menos de lo previsto en el presupuesto del Estado para este año escolar. Los 15 Distritos Escolares Prioritarios del Estado perderán $3.6 millones que ayudaban a prolongar la jornada escolar y ofrecían programas de verano.

La financiación para ayudar a las escuelas públicas a pagar por el transporte de los estudiantes se reducirá en $1,6 millones, o el 6 por ciento.

En cuanto a educación inicial, el presupuesto se retrae un poco de la iniciativa que los legisladores demócratas defendieron el año pasado de movilizar el estado hacia un acceso universal a la educación preescolar. En lugar de destinar unos $10 millones adicionales para la expansión preescolar como estaba previsto, el programa sólo fue garantizado $2,8 millones más el año que viene.

Educación Superior

El presupuesto reduce la financiación para el sistema de educación universitaria pública más grande del estado, los Colegios y Universidades del Estado de Connecticut, por $8,2 millones, lo que deja al sistema con un déficit presupuestario de casi $22 millones.

La propuesta final de presupuesto en realidad restauró un poco más de la mitad de un recorte de casi $22 millones propuesto por el gobernador Malloy.

Los líderes del sistema CSCU, que incluye a las cuatro universidades estatales regionales y 12 colegios comunitarios, indicaron que planean cerrar su déficit restante mediante recortes. Ellos ya han subido las matrículas en un 4,8 por ciento para el próximo año escolar.

La financiación para la Universidad de Connecticut se incrementaría en $10,9 millones. Este apoyo ayudará a la universidad principal del estado a aumentar los sueldos del personal sindicalizado y contratar más personal para aumentar las matrículas en ciencias, tecnología y matemáticas, una iniciativa conocida como Next Generation.

El aumento que recibirá UConn aún lo deja con menos financiación de lo que las autoridades universitarias dijeron que era necesario para continuar con los programas existentes y los niveles de dotación de personal, además de implementar Next Generation. UConn aún tendrá que cerrar una brecha presupuestaria.

El presupuesto recorta los fondos para becas estudiantiles en las universidades privadas del estado en $2,2 millones. Los recortes eliminarían las becas financiadas por el Estado para estudiantes que asisten a universidades con grandes dotaciones, incluyendo Trinity College, Quinnipiac, Wesleyan y Yale.

La Transferencia de Transporte es limitada por el momento

El nuevo presupuesto destina $436 millones en ingresos fiscales de ventas durante el próximo bienio para el transporte, igualando el monto designado por la ayuda municipal.

Pero el plan también retiene $371 millones de los recursos del fondo general que serían transferidos al transporte bajo la ley actual. Esto deja al fondo de transporte con una ganancia neta de $65 millones durante el bienio.

La administración estima que para el 2020, el fondo de transporte necesitará más de $350 millones por año por encima de los niveles actuales de financiación para cerrar tanto un déficit proyectado en el fondo y para pagar por la reforma de la infraestructura.

Aumentos de Impuestos sobre la Renta Afecta a Clase Rica y Media

Aproximadamente una cuarta parte de los nuevos ingresos fiscales, casi $500 millones, provendría de los contribuyentes de ingresos de Connecticut.

El presupuesto aumenta $300 millones en impuestos a los hogares más ricos de Connecticut al establecer dos nuevos límites marginales superiores.

Las parejas que ganan más de $500.000 y los solteros que ganan más de $250.000 pagarían un 6,9 por ciento de sus ingresos por encima de esos umbrales respectivos. Actualmente se paga un 6,7 por ciento en ingresos por encima de esos niveles.

Y una nueva tasa de 6,99 por ciento se aplicaría para los ingresos por encima de $1 millón para las parejas y $500,000 para los solteros.

Los legisladores también plantearon un alza a la tasa de impuesto sobre las ventas para artículos de lujo, incluyendo ciertos vehículos motorizados, joyas, ropas y calzados, del 7 al 7.75 por ciento.

En un esfuerzo por mitigar el nuevo impuesto a los ricos, los legisladores establecieron un nuevo límite de $20 millones en impuestos de propiedades y regalos. Este impuesto solo se aplica a los regalos y propiedades con valor mayor a $2 millones.

El acuerdo sobre el presupuesto casi se vino abajo durante los últimos días ya que muchos miembros comunes y de rango de la Cámara y las mayorías demócratas del Senado se opusieron a aumentar los impuestos sobre la renta para la clase media.

Pero el acuerdo final reduce el tope máximo que los hogares a crédito pueden reclamar contra el impuesto sobre la renta para ayudar a compensar los impuestos locales a la propiedad que pagaron.

El crédito máximo se reduce de $300 a $200 el 2017. Este crédito no está disponible para los hogares de altos ingresos y el presupuesto acelera la eliminación progresiva de este crédito. Esto costaría a los hogares de ingresos medios alrededor de $200 millones en los próximos dos años.

Los pequeños recortes de impuestos que fueron aprobados anteriormente, y que implican créditos cada vez mayores para los contribuyentes pobres y solicitantes individuales, fueron retrasados.

Hay un pequeño recorte a los ingresos sobre la renta en el presupuesto. El estado ahora exime todo pago de jubilación militar del impuesto. Actualmente, sólo estaba exento el 50 por ciento.

Las empresas, hospitales sufren los impuestos más pesados

Las empresas pagarían $390 millones más en los próximos dos años de lo que exige la legislación vigente.

Se incluyeron propuestas controversiales para aumentar las restricciones a los créditos fiscales y otros cambios en las reglas que implican pérdidas operativas de las empresas que pueden ser reclamados.

La Asociación de Empresas e Industria de Connecticut se resistió cuando los legisladores acordaron un cambio que se había propuesto de forma intermitente, y fue rechazada, por más de una década.

Se trata cancelarlo que la Asociación de Empresas e Industria de Connecticut (CBIA) argumenta que es una de las pocas ventajas en cuanto a impuestos de negocios que Connecticut tiene a comparación de otros estados.

La cuestión está en cómo las empresas con operaciones en varios estados reportan sus ingresos empresariales. En Connecticut, las empresas en gran parte tienen que reportar sólo las ganancias de sus operaciones en el estado, un requisito que permite a las empresas ocultar las ganancias entre sus afiliados de afuera del, y por lo tanto minimizar su factura de impuestos aquí.

El nuevo presupuesto se cambia a un requisito de reporte unitario. Esto obligaría a las empresas a compartir información sobre la totalidad de sus operaciones, tanto en Connecticut como afuera, y someterse a una evaluación más detallada de los beneficios vinculados a su presencia en este estado.

Por último, un recargo del 20 por ciento en impuestos corporativos, que debía expirar el 2013 y nuevamente en el nuevo presupuesto, fue prorrogado por dos años más en su tasa actual. Esto se reduciría a un 10 por ciento el 2018.

Pero las empresas también se oponen a la triplicación de la tasa de impuesto de ventas sobre los servicios de procesamiento de datos. El nuevo presupuesto aumenta esa tasa del 1 al 2 por ciento el 1 de octubre, y al 3 por ciento el 1 de julio de 2016.

Los hospitales también sufrieron un fuerte golpe en el nuevo presupuesto de dos años.

Los hospitales ya pagan $350 millones por año a través de un proveedor de impuestos en base a sus ingresos. Ahora esta tasa se ajustará para reflejar los ingresos más recientes de la industria. Los hospitales pagarán unos $247 millones extra por año, o casi $500 millones más durante el próximo bienio.

Los hospitales solían recibir de vuelta todos $350 millones en impuestos del estado, además de un dinero adicional, como parte de un arreglo complicado para ayudar a Connecticut a calificar a más fondos federales de Medicaid.

Pero los pagos del estado a los hospitales han disminuido en los últimos años, y ahora la industria recibe un poco menos de $96 millones por año. Los pagos de reembolso de los hospitales crecerán, bajo el presupuesto, a $256 millones por año, pero la brecha global entre lo que la industria paga y lo que recibe de vuelta se ha ampliado.

El nuevo presupuesto también impone un nuevo impuesto de proveedores a los centros de servicios ambulatorios, recolectando $35 millones a lo largo de los próximos dos años.

Ropa, cigarrillos, keno y licor

Los consumidores perderán una rebaja enorme de impuestos a las ventas que fueron prometidos el año pasado, una que Malloy y muchos legisladores prometieron en su campaña el pasado verano y otoño.

La restauración de la exención de impuesto a las ventas de ropas y calzados que cuestan menos de $50, que se suponía iba a suceder el 1 de julio, fue cancelado en el nuevo presupuesto. Esto costará a los compradores casi $280 millones en los próximos dos años fiscales.

Los consumidores también deben pagar impuestos por los lavados de autos que no usan monedas y para aparcamientos sin taxímetro.

Se añadió un aumento de dos etapas al impuesto a los cigarrillos a última hora para ayudar a mitigar otras subidas de impuestos.

La tasa tributaria de Connecticut de $3.40 por paquete subiría por 25 centavos el 1 de octubre, y luego a $3,90 el 1 de julio de 2016.

Los legisladores aprobaron el lanzamiento de keno en restaurantes y bares, una medida que se espera recaude un valor de más de $40 millones en los próximos dos años fiscales. Los funcionarios de Connecticut Lottery Corporation han estimado que les tomaría unos seis meses iniciar el juego.

El representante Jeffrey Berger, D-Waterbury, y co-presidente del comité de finanzas, dijo que el lanzamiento de keno no se trata de una fuente rápida de ingresos, sino más bien de proporcionar un juego que es esencial para la lotería de Connecticut para que siga siendo competitivo con otros programas de juegos aquí y en otros estados. “Ellos dijeron ‘necesitamos su ayuda para ser competitivos'”, indicó Berger.

El presupuesto hace dos cambios en la política de alcohol: permite a los restaurantes y bares vender contenedores sellados de cerveza más grandes para su consumo fuera de los locales y aumenta el número máximo de licor que una persona puede tener, de 3 a 4 unidades, a partir de julio, y luego a cinco, en julio 2016.

Leave a Comment