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Cambiando la Capacidad de Aprendizaje de los Niños: De Una Mentalidad Fija a Una Mentalidad de Crecimiento

Este artículo también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

 

Por Anne Mead

Carol Dweck, una investigadora de renombre mundial y psicóloga de la Universidad de Stanford, sostiene que la única cualidad que distingue a las personas exitosas de la gente fracasada es si creen que su inteligencia y habilidades son fijas. Según ella, una “mentalidad fija” se refiere a aquellas personas con habilidades fijas, y una “mentalidad de crecimiento” son aquellos que piensan que pueden desarrollar su mentalidad. Para aquellos que tienen una mentalidad fija, por ejemplo, si no cumplen con su rutina de café por las mañanas como de costumbre, entonces su día se arruina y dicen: “no puedo seguir con mi día, no tomé mi café.” En cambio, con una mentalidad de crecimiento uno diría: “Debo hacer una lista para recordarme a mí mismo que debo comprar café y mañana será mejor”, y luego sigue con su día habiendo aprendido de la experiencia.

Como adultos a menudo nos damos cuenta de nuestros defectos y podemos alterar nuestra forma de pensar para cambiar esas deficiencias. Como padres nuestro papel es ayudar a nuestros niños a adquirir una mentalidad de crecimiento. Esto ayuda a su hijo a ser productivo en sus actividades diarias y permite al niño asumir sus retos con confianza y una mente abierta de cambio. Cuando un niño es desafiado académicamente, el diálogo interno negativo puede socavar lo que el niño está tratando de hacer.

Nuestro papel como padres es establecer relaciones positivas con nuestros hijos que fomenten el desarrollo de una mentalidad de crecimiento. Estas relaciones no tienen que centrarse específicamente en transmitir una mentalidad filosófica de crecimiento a su hijo, sino alentarlo a probar cosas nuevas. En primer lugar, el niño debe tener un buen estilo de vida saludable. En segundo lugar, el niño debe ser capaz de pensar de manera crítica y creativa, como cuando un niño en edad preescolar derrama una taza de agua pero luego va en busca de una toalla de papel para limpiar, desde el exterior del derrame hasta el interior. Un niño pequeño que utiliza sus habilidades para resolver problemas está fomentando su capacidad de poder resolver problemas más grandes.

Los niños que aprenden a ser buenos oyentes y buenos para hablar están desarrollando conexiones sinápticas en su cerebro y se están preparando para poder hablar cuando tienen problemas. Los niños desarrollan su capacidad de ser aprendices sociales al observar a sus padres y cuidadores emplear conductas apropiadas entre ellos. Conforme los niños crecen, ellos aprenden a distinguir el bien del mal y son capaces de tomar buenas decisiones sobre ellos mismos. Por último, los niños desarrollan una autoconciencia y autoestima que resulta en un sentimiento fuerte y positivo de ellos mismos y una capacidad de lidiar con sus emociones y problemas. Estas son las vías cerebrales que su hijo debe desarrollar necesariamente para tener una mentalidad de crecimiento.

En la próxima edición, presentaré ideas prácticas para desarrollar las vías de su hijo, por lo que aconsejo mantener este artículo cerca. No dude en comunicarse conmigo a meadan@danbury.k12.ct.us con cualquier pregunta que le gustaría que responda. Meghan Martins, Directora Asociada de Enseñanza del DPS contribuyó a este artículo.

Anne E. Mead, M. Ed. es la Administradora de Educación Infantil y Programas de Aprendizaje Extendido de las Escuelas Públicas de Danbury. Si usted tiene alguna pregunta, por favor no dude en comunicarse con ella al 203-830-6508 o meadan@danbury.k12.ct.us.

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