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El Peligro Radica en el Misterio

Este artículo también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

 

Por Catherine Blinder

¿Ha notado algo nuevo en los mostradores de su gasolinera local, bodega o tienda? Son paquetes de papel de aluminio de aspecto inocente, no más grandes que una bolsita de té, a menudo de color brillante y con personajes de dibujos animados. Usualmente se comercializan como “incienso”, y tienen nombres como K2, Spice, Pep Spice, Spice Silver, Sence, Skunk, Yucatan, Fire, Bliss, Black Mambo, Bombay Blue, Cloud Nine, Zohai o Genie.

No son inocentes.

La verdad sobre estas nuevas drogas sintéticas, según afirman los agentes del orden y los científicos, es que su peligro radica en el misterio. “Las drogas sintéticas” no se refieren a una sola sustancia, sino a una combinación de productos químicos inventados en los laboratorios.

De acuerdo a los funcionarios de la Administración de Control de Drogas (DEA), son mal etiquetados a propósito cuando llegan desde el extranjero o cuando se fabrican aquí en los Estados Unidos. Luego, pueden convertirse en una combinación de productos químicos, mezclado con cosas como acetona y pulverizados sobre materiales a base de plantas.

Los productos químicos que estos productos contienen son peligrosos por muchas razones. No están regulados, por lo que podrían estar contaminados con impurezas, además que no fueron testeados y cambian con frecuencia. Según dijo un funcionario de la DEA,  “es como jugar a la ruleta rusa con su cuerpo.” El riesgo es tan grande que cinco de los productos químicos utilizados en estos productos han sido etiquetados por la DEA con una designación de “emergencia”.

El número de llamadas relacionadas con cannabinoides sintéticos en los centros de control de envenenamiento aumentó de 112 en 2009 a 6.549 en 2011, según la Asociación Americana de Centros de Control de Envenenamiento.

A pesar que estas sustancias son ilegales para todo aquel que lo posee y vende en Connecticut y a nivel federal, están fácilmente disponibles en muchas comunidades. Los jóvenes piensan, erróneamente, que son legales porque son tan fáciles de obtener, y a menudo están a la vista de todos. Ellos piensan que son seguros, ya que se comercializan como artículos “naturales”. Una forma que los fabricantes han tratado de explotar los imperfectos de las Leyes de Sustancias Controladas es etiquetando los paquetes como “No para el consumo humano”, o comercializándolos como incienso, cuando en realidad son casi siempre ahumados.

“Los químicos son cada vez más creativos al diseñar estas estructuras”, dice Marilyn Huestis, jefa de una división de investigación del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas. El resultado es un producto de rápida evolución que, químicamente, es mucho más que la marihuana sintética. “Es como un cóctel de una potencia desconocida, y los consumidores no saben lo que recibirán o cómo los afectará.” Huestis añade: “Lo que contiene el día de hoy no será lo que contenga mañana.”

La Administración de Control de Drogas de Estados Unidos ha rastreado más de 300 iteraciones en menos de una década, y nadie puede decir con certeza el efecto que tienen sobre los usuarios  o aquellos que les rodean. “Estamos hablando de un veneno”, dijo Andre W. Kellum, agente asistente a cargo de la División Local de Washington del DEA.

Debido a que las mezclas cambian en cada envío, en parte para esquivar las leyes de narcóticos, las drogas son difíciles de testear y las sobredosis difíciles de curar. Los socorristas y médicos, que tienen registros exitosos de revivir víctimas de sobredosis de heroína con naloxona, pueden estar obstaculizados por estos sintéticos.

Es posible que no sepamos exactamente lo que estos paquetes brillantes contienen, pero la lección es simple. Aléjense de ellos. Y avisen a sus amigos y familiares, especialmente a los jóvenes que pueden estar influenciados por la idea de un fármaco “seguro y legal”, que son peligrosos y podrían tener consecuencias graves para la salud. No son ni seguros ni legales.

 

Llame al centro de envenenamiento al 1-800-222-1222 si sospecha que alguien ha tomado una sobredosis de estas drogas sintéticas. Los síntomas de sobredosis pueden incluir agitación extrema o ansiedad, sudoración profusa, palpitaciones, depresión, náuseas y vómitos.

Este artículo fue escrito por Catherine Blinder, directora de educación y propagación del Departamento de Protección al Consumidor del Estado de Connecticut. Para aprender más sobre cómo el Departamento de Protección al Consumidor puede ayudarle, visítenos en línea en www.ct.gov/dcp

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