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Hospitales se Defienden contra Recortes de Malloy

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Por Emanuela Leaf

Cada año, los hospitales de Connecticut ofrecen atención a aproximadamente 409.000 pacientes admitidos, lo que representa más de 2 millones de días de atención hospitalaria. Ellos traen al mundo a más de 35.000 bebés. Curan a más de 1,6 millones de pacientes en sus departamentos de emergencia. Sirven a casi 2,6 millones de personas a través de programas y actividades de beneficio comunitario.

Connecticut tiene 28 hospitales sin fines de lucro y uno con fines lucrativos.

Una organización “sin fines de lucro” es una corporación sin accionistas, cuyas ganancias se devuelven a la organización, mientras que las lucrativas tienen accionistas que se dividen las ganancias entre ellos.

Las organizaciones sin fines de lucro aún deben operar de manera rentable, o sea que lo que ganan debe ser superior a lo que gastan, o entrarán en bancarrota. En general, ambos tipos de hospitales se enfrentan a las mismas condiciones económicas y regulatorias y ambos deben gestionar y a veces reducir sus gastos, incluyendo los costos de personal.

El 2011, los hospitales de Connecticut acordaron a un nuevo impuesto estatal como una forma de atraer más dinero federal. Al cobrar impuestos a los hospitales y luego devolverles el dinero para cubrir el costo de atención no reembolsada, el estado obtendría cientos de millones de dólares en fondos federales.

Según Stephen Frayne, vicepresidente superior de política de atención de salud de la Asociación de Hospitales de Connecticut (CHA), esto ocurrió sólo durante el primer año. Desde entonces, los hospitales se hicieron cargo del impuesto, mientras que el monto recibido del Estado ha disminuido continuamente.

Él informó que los hospitales perdieron más de 1.000 puestos de trabajo, dejaron de contratar y redujeron sus servicios debido a los impuestos, que ahora ascienden a $556 millones.

El mes pasado, el gobernador Dannel P. Malloy utilizó su limitado poder ejecutivo para ordenar recortes de $103 millones del presupuesto actual. Casi $64 millones de estos recortes serían en pagos de Medicaid para los hospitales, lo que causaría la pérdida de $128 millones en fondos federales de contrapartida, haciendo un total reducido de más de $190 millones.

Malloy ha sido inflexible sobre sus recortes de financiación a hospitales, afirmando que los hospitales sin fines de lucro están percibiendo grandes ganancias y pueden absorber los recortes, y que sus directores generales perciben altos salarios.

Una encuesta de la Universidad de Quinnipiac publicada a principios de octubre descubrió que el índice de aprobación de Malloy, un demócrata tratando de defender sus impopulares recortes presupuestarios de mitad de su primer año de su segundo mandato, obtuvo un mínimo histórico de 32 por ciento.

“Malloy está siendo criticado en temas cruciales: impuestos, el presupuesto, la economía y los empleos”, dijo Douglas Schwartz, director de la encuesta, a CT Mirror. “Sólo el 36 por ciento de los votantes están satisfechos con la forma en que van las cosas en el estado. Es uno de los puntajes más bajos desde que la Universidad de Quinnipiac comenzó a formular esta pregunta en 1997.”

 

GANANCIAS Y SUELDOS DE LOS HOSPITALES

Tribuna se contactó con la administración de Malloy. Según Gian-Carl Casa, subsecretario de la Oficina de Asuntos Legislativos de Política y Gestión para el estado, los hospitales, con estructuras de alto costo y altos salarios ejecutivos, ahora están disputando la validez de sus propias presentaciones ante el estado en un intento por “defenderse a sí mismos”.

“Los hospitales de Connecticut registraron uno de sus mejores años el 2014, cuando los sistemas de salud del hospital percibieron ingresos totales excediendo sus gastos en $916,4 millones, un aumento de $186,2 millones (o 26 por ciento) con respecto al año fiscal anterior”, indicó Casa.

Pero, según CHA, los números cuentan una historia diferente. En una declaración negando que los hospitales percibían dichos ingresos, la asociación afirma que los números presentados por el gobernador no revelan que una parte sustancial de los $916 millones se refieren a operaciones contables extraordinarias.

“En 2014, el Centro de Salud de la Universidad de Connecticut registró un ingreso no operacional de $459 millones en créditos estatales, incluyendo sus instituciones académicas y de investigación no relacionados con el cuidado de pacientes. Además, (Western Connecticut Health Network) registró una adición a la utilidad no operacional de $297 millones relacionado con el Hospital Norwalk y sus organizaciones afines para formar parte de la red. Estas transacciones son eventos de una sola vez. Si los sacamos, el panorama del 2014 es apenas la mitad de lindo como el gobernador lo pinta “, dijo el comunicado.

El Dr. John Murphy, presidente de Western Connecticut Health Network, que incluye al hospital de Danbury, ofreció una conferencia de prensa conjunta con la CHA. Murphy, un doctor que una vez al mes sigue viendo pacientes, la mayoría de los cuales son los pacientes de Medicaid, compartió su perspectiva.

“El problema en manejar un sistema como el nuestro, [para] cualquiera de los directores generales, es [que] son entornos complejos”, dijo Murphy. “Operamos los 365 días del año, las 24 horas del día. Mucha gente cuenta con nosotros. Nos engañamos si pensamos que realmente estamos ahorrando dinero, porque lo que pasa si su hipertensión no es tratada es que luego aparecen con un accidente cerebrovascular hemorrágico en su cerebro. Pasan un par de semanas en la UCI, y luego quizás van a un centro de rehabilitación. O desarrollan insuficiencia renal, debido a que sus riñones fallan, por lo que deben hacerse diálisis, lo que probablemente es la forma más cara para atender a estas personas. O sufren un ataque cardiaco y mueren. Usted no lo ve, ni escucha hablar sobre esto, porque ellos llevan su carga y sufren en silencio.”

Murphy luego pidió que los $200 millones sean restaurados a estas comunidades, y para poder entablar una conversación volver a involucrar a los legisladores para que piensen una vez más “si es justo desquitarse con los pobres que son los que más nos necesitan.”

 

QUÉ SIGNIFICA ESTO PARA USTED

Steve Rosenberg es el director financiero de Western Connecticut Health Network, que incluye las áreas de Milford, Danbury y Norwalk.

Según Rosenberg, a los 11 meses del año fiscal, la red está a $9 millones detrás del presupuesto, porque no ha sido capaz de encontrar suficientes reducciones para coincidir con el nivel de los recortes de fondos.

Al preparar el presupuesto para el 2016, recientemente aprobado por la junta de WCHN, ellos anticiparon que el nivel de recortes e impuestos del gobierno llegaría a los $37 millones por año.

“El día después que el presupuesto fue aprobado por la junta, el gobernador anunció sus últimos recortes. Eso agregó otros $14 millones a nuestra presión fiscal y recortes. Para el año que empieza este 1 de octubre, WCHN está pagando $51 millones en impuestos y recortes”, dijo Rosenberg.

Tribuna se sentó con Rosenberg y Andrea Rynn, Directora de Relaciones Públicas y Gubernamentales de WCHN, para comprender el impacto que estos recortes y aumentos de impuestos tendrán en la habilidad de la organización para servir a las comunidades donde se encuentran sus hospitales.

Tribuna: Sr. Rosenberg, si usted fuera el director financiero de una corporación con fines de lucro en Connecticut, ¿cuál sería su deuda tributaria estimada?

Rosenberg: Estaríamos pagando el 20 por ciento de cualquiera fuera el margen que se haya podido ganar. Si nos fijamos en la historia de nuestro sistema, vemos que nuestra base de ingresos es de unos mil millones de dólares. Si ganamos $30 millones de esos mil millones de dólares, un margen del 3 por ciento, estaríamos pagando el 20 por ciento de los $30 millones, o $6 millones en impuestos.
En cambio, estamos pagando $51 millones, y para cerrar esa brecha, durante los últimos tres años, hemos tenido que hacer despidos y reducciones de beneficios.

Tribuna: En cuanto a impuestos, el hospital no es considerado una organización no lucrativa, pero a la misma vez, no es considerado una corporación. Como resultado, ¿los hospitales en realidad pagan más?

Rosenberg: Sí, mucho más. Repito, todo lo que ganamos no se devuelve a los accionistas. No tenemos fines de lucro. Somos un bien comunitario y reinvertimos en nuestros empleados y capital, pagamos nuestras deudas y financiamos los planes de pensiones de nuestros empleados. Ahí es donde va el dinero. Estamos tratando de no alarmarnos, pero los cortes fueron tan fuertes que tendremos que despedir a mucha gente, cortar muchos servicios, que en realidad no obtendrán lo que esperan cuando lleguen al hospital.

Tribuna: ¿Cuántos puestos de trabajo tendrían que eliminar  para compensar con los recortes?

Rosenberg: No estamos tratando de alarmar a nuestros empleados mientras hacemos esto. Los números, si tuviéramos que encontrar otros $14 millones que es el recorte adicional por encima de eso, estamos hablando de 300 o más empleos. Si tratáramos de despedir o reducir costos suficientes para coincidir con los recortes del gobernador, esto no sólo afectaría el servicio a los pobres. Afectaríamos el servicio a todos porque no hay un programa donde podamos encontrar tanto dinero. Estamos hablando de recortar cada cosa que hacemos en el hospital, y reducir el porcentaje de lo que hacemos.
Hemos sido bastante buenos en administrar nuestros recursos hasta la fecha, pero no hay otra respuesta a estos recortes. Si nos fijamos en la industria hospitalaria en Connecticut, en comparación con el resto del país, ningún otro estado tiene la estructura y hace lo que hacemos aquí, que es tomar todo el dinero de los hospitales y usarlo para compensar el déficit en un fondo general del estado.

Tribuna: ¿Cuál es el plan de acción del hospital para tratar de revertir esta situación?

Rynn: Estamos tratando de crear conciencia pública porque hay un riesgo asociado con lo que está proponiendo el gobernador de perder los servicios. Existe la posibilidad de afectar directamente la salud de esta comunidad. ¿Qué sucederá si la clínica de la comunidad se va? ¿Qué pasará si las clínicas para resfríos o exámenes de salud, detección de cáncer de colon, todos desaparecen? ¿Qué pasará con los servicios de salud mental y de comportamiento?
Estamos utilizando una herramienta llamada The Care You Can Count On e-portal www.carewecancounton.org. Animamos a los lectores que están en línea a visitar este portal. Sólo coloque su código postal para enviar una carta al gobernador. La carta ya está pre-escrita y será enviada al gobernador y también a los delegados legislativos asociados con su código postal. En ella pide reabrir la discusión. Esto es lo que necesitamos, un diálogo.

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