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Malloy y Foley Hablan Sobre la Economía: Un Poco de Armonía en Medio de la Discordia

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Por Keith M. Phaneuf

A pesar de un aparente desacuerdo en casi todo, el gobernador Dannel P. Malloy y Tom Foley comparten muchos puntos en común en cuanto al futuro desarrollo económico de Connecticut.

El gobernador demócrata y su rival republicano destacan la reducción de impuestos, la revitalización urbana y las inversiones en el transporte. Y ambos brindan escasos detalles sobre algunos de sus planes para la próxima legislatura.

Pero son sus respectivas trayectorias las que hacen que choquen con mayor frecuencia.

Foley insiste que el primer mandato de Malloy se vio empañado por una serie de malas decisiones que hirieron la economía de Connecticut: un alza de impuestos, mal manejo del transporte y la ayuda demasiada generosa con las grandes corporaciones.

El gobernador responde que él hizo las difíciles decisiones necesarias para superar el déficit presupuestario y la débil recuperación de la recesión – ambas de proporciones históricas. Y, según él, hizo inversiones inteligentes para el futuro del estado.

Por su parte, Foley afirma repetidamente que su pasado, en especial sus habilidades de gestión empresarial en el sector privado, lo hacen perfectamente adecuado para estabilizar las finanzas del estado. Sin embargo, los demócratas no sólo cuestionan el manejo de Foley de sus ex empresas – en particular la ex fábrica textil de Bibb en Georgia – sino también afirman que su visión para supuestos negocios son una línea de cubierta que ocultan su falta de planes específicos para la economía de Connecticut.

Todos Hablan Sobre los Recortes de Impuestos

“He gestionado a grandes corporaciones y sé que puedo hacerlo”, afirmó Foley sobre su dedicación de impulsar la economía de Connecticut.

En su discurso a los líderes de negocios del área de Hartford la semana pasada en el Capital Community College, Foley dijo que el primer paso debe ser la estabilización de las finanzas del estado, acabar con la burocracia y reponer los $1.8 mil millones en impuestos que Malloy y la legislatura aprobaron el 2011 para ayudar a cerrar un déficit de $3,7 mil millones.

“Debemos aliviar algunos de estos impuestos que el gobernador Malloy nos ha impuesto”, indicó el empresario de Greenwich. “Pero no podemos hacerlo todo a la vez.”

Foley dijo que cree que él puede mantener estables a los gastos estatales en cada uno de los próximos dos años fiscales, y también quitar la mitad del 1 por ciento de la tasa de descuento del 6,35 por ciento de la tasa de impuesto sobre las ventas de Connecticut. Este recorte – que costaría al estado más de $300 millones en ingresos anuales – será muy difícil dado el déficit de casi $1,4 mil millones proyectados para el presupuesto estatal del próximo año.

Aun así, Foley no es el único que insiste en que el déficit no evitará que se reduzca los impuestos después de la elección.

Malloy ya ha aprobado una ley de ayuda de $220 millones en impuestos para maestros jubilados, empresas, consumidores y trabajadores pobres – todo programado para después de las elecciones.

Connecticut Requiere Ciudades Saludables

Ambos candidatos también han extendido recortes de impuestos como parte de sus respectivos planes para revitalizar los centros urbanos de Connecticut.

Connecticut ha recuperado menos del 70 por ciento de los 121.000 empleos perdidos en la última recesión, y su recuperación está por detrás del nivel nacional y regional.

Foley dice que el componente clave para cambiar esa dinámica yace en las ciudades del estado.

“Connecticut no está ofreciendo lo suficiente a los jóvenes en términos de un entorno urbano”, dijo, agregando que la falta de ciudades atractivas está ocasionando que muchos veinteañeros abandonen el estado de la Nutmeg.

Foley quiere limitar los impuestos municipales sobre la propiedad de vehículos motorizados, lo que costaría al estado otros $30 millones. El candidato republicano no ha dicho cómo se pagará por esta reducción de impuestos. “Encontraremos el dinero”, dijo.

Aunque Malloy dice repetidamente que Connecticut tiene más trabajo por hacer, señala que el estado ha obtenido alrededor de 60 mil empleos en el sector privado desde que asumió el cargo.

Y aunque un nuevo programa de préstamos para pequeñas empresas ha ayudado a estimular este crecimiento, el gobernador recientemente propuso nuevos recortes de impuestos para graduados universitarios con deudas de préstamos estudiantiles y para empresas urbanas que crean empleos.

“El hecho que hayamos progresado no significa que hemos logrado nuestra misión, o que ese progreso se haya compartido de manera uniforme en todo el estado de Connecticut,” dijo Malloy al anunciar las propuestas de reducción de impuestos. “Hasta que todos los trabajadores de Connecticut en busca de trabajo lo tengan, con buenos sueldos y beneficios que puedan utilizar para mantener a sus familias, nuestra trabajo no habrá terminado.”

Inversión en el Transporte

Los rivales del gobernador también hacen hincapié en la necesidad de invertir en las universidades públicas de Connecticut y su infraestructura de transporte.

Malloy insiste en que él ya hizo grandes progresos en estas áreas.

Cuando se trata de transporte, el gobernador dice que ha gastado más que todos sus predecesores en la historia reciente.

Por ejemplo, la administración promociona un análisis que demuestra que la “financiación” estatal de transporte tuvo un promedio de $1,94 mil millones por año bajo la gestión de Malloy, a comparación de $1,74 mil millones bajo Rell.

Los defensores del transporte contrarrestan que esto no es una afirmación impresionante, y que Connecticut durante décadas ha estado financiando pobremente a su red de transporte.

Y desde que Malloy ha sido gobernador, el gobierno estatal ha acumulado miles de millones de dólares en financiación retrasada, un endeudamiento aprobado por la Comisión Estatal de Bonos pero aún no ejecutado. Gran parte de este retraso implica la financiación del transporte, y los defensores dicen que estos bonos no están siendo emitidos, en parte porque el presupuesto carece de fondos suficientes para comenzar a pagarlos.

“Estas son promesas que se hacen pero que no se cumplen”, dijo Foley, quien dijo que el retraso de bonos se asemeja a un “engaño” económico de la administración de Malloy.

Foley dijo a los líderes de negocios la semana pasada que, “Yo sin duda protegeré los activos del Fondo Especial de Transporte”, pero no ofreció detalles sobre cómo reservaría más dinero para el transporte.

Ambos Foley y Malloy insisten en que no están buscando abrir peajes, a pesar de no haberlos descartado.

El gobernador dijo a los defensores del transporte en un foro el mes pasado que lo consideraría si la ayuda del transporte federal para los estados fuera a caer dramáticamente.

“Si aparece un día de juicio final, tendremos que ver eso”, dijo Malloy, quien agregó que insistiría en una enmienda a la Constitución del estado para tratar de evitar que los recibos de peaje sean utilizados con fines no relacionados con el transporte.

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