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Mitos de Infertilidad – Parte II

Este artículo también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

Aunque la infertilidad es común (una de cada ocho parejas tienen problemas para formar una familia), existen muchas ideas falsas sobre ella. Como continuación a nuestro artículo anterior sobre los mitos versus hechos de infertilidad publicado en agosto de 2015, he delineado algunas falacias adicionales que mis pacientes, hombres y mujeres, a veces tienen antes de ser diagnosticados y recibir tratamiento.

Mito: Ya estuve embarazada antes, así que no tendré problemas con mi próximo embarazo.
Hecho: La infertilidad secundaria se define como la incapacidad de quedar embarazada, o llegar a concebir, después del nacimiento de uno o más hijos biológicos concebidos sin técnicas de reproducción asistida. Es casi tan común como la infertilidad primaria: más de 3 millones de mujeres en los EE.UU. tienen problemas de infertilidad secundaria, según el Centro Nacional de Estadísticas de Salud.

Incluso las mujeres que se embarazaron fácilmente en el pasado pueden sufrir cambios físicos u hormonales que contribuyen a la infertilidad. A medida que envejecemos, nuestros cuerpos cambian, incluso cuando no nos sentimos más viejos o diferentes físicamente. Muchos factores comunes de la infertilidad primaria también juegan un rol, como el tabaquismo, el aumento de peso y la disminución de la producción de esperma o reserva ovárica.

Debido a que las parejas suelen resistirse a creer en la posibilidad que necesitan ayuda, la infertilidad secundaria puede dar lugar a complejas emociones para las parejas y su matrimonio. Es importante para cualquier persona mayor de 35 años que ha estado teniendo relaciones sexuales sin protección durante seis meses o más consultar a un especialista en fertilidad.

Mito: Mi madre no tuvo ningún problema, así que yo no tendré problemas para tener una familia.
Hecho: Es cierto que la historia familiar y los genes juegan un rol importante en la probabilidad de que una mujer sufra de infertilidad. Sin embargo, esto sólo es un factor. Cada paciente es un individuo y puede tener una experiencia diferente al de su madre, abuela o hermanas. Además, la infertilidad es una condición donde algunas personas se  sienten incómodas de hablar, incluso con la familia. Por ejemplo, es posible que una abuela que tuvo seis hijos también haya sufrido varios abortos involuntarios y quizás sus nietos no conocen esta parte de la historia. Las mujeres deben hablar con sus obstetras/ginecólogos sobre sus planes de tener una familia.

Mito: No hay nada que pueda hacer hoy para tener una familia de aquí a pocos años.
Hecho: Las mujeres que están planeando tener una familia en el futuro deben prestar atención a su fertilidad hoy. Primeramente, todas las mujeres deben fijar una cita anual para realizarse un examen físico y pruebas de rutina con sus obstetras/ginecólogos. En segundo lugar, las mujeres deben pedir análisis simples de sangre que calculan la fertilidad de la paciente. La prueba más común y recomendable es la prueba de hormona antimulleriana (AMH). Los niveles de AMH indican la reserva ovárica de una mujer y su fertilidad a largo plazo. Debido a que AMH no se ve afectada por los estrógenos y otras hormonas, pueden ser analizadas en cualquier punto del ciclo menstrual, incluso cuando las pacientes están tomando píldoras anticonceptivas.

Mito: Los hombres y mujeres diagnosticados con cáncer no deben retrasar su tratamiento, incluso si ponen en riesgo su fertilidad.
Hecho: Un diagnóstico de cáncer da miedo y se debe ser tomado en serio. Desafortunadamente, los tratamientos tales como la quimioterapia ponen en riesgo la fertilidad de un paciente. Muchas personas creen que preservar la fertilidad tomará meses y por lo tanto no es una opción. Sin embargo, la preservación de la fertilidad puede hacerse en un día para los hombres (por ejemplo con la criopreservación del semen) y dentro de un ciclo o menos de cuatro semanas para una mujer (por ejemplo con la crioconservación de ovocitos). Una vez que el paciente está sano otra vez, él o ella pueden estar agradecidos por la oportunidad de formar una familia.

Este artículo fue escrito por el Dr. Shaun Williams, especialista en fertilidad de Reproductive Medicine Associates of Connecticut (RMACT). El Dr. Williams es titulado en obstétrica/ginecología y endocrinología reproductiva, y atiende a pacientes con casos de fertilidad en Trumbull, Danbury, Stamford y Norwalk. También dirige al equipo de FertiFamilia de RMACT, que es un equipo de habla española que incluye una enfermera, asesor financiero y navegante para paciente.

Para comunicarse con el Dr. Williams, por favor llame al 800-865-5431 o visite www.rmact.com. Si prefiere leer en español, haga clic en la bandera española en nuestro sitio web.

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