Share

Moody’s: Salida de GE “Realza” los Problemas Fiscales y Económicos de Connecticut

Este artículo también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

 

Por Keith M. Phaneuf / CT MIRROR

A medida que continúa el debate partidista sobre la salida de GE de Connecticut, una importante agencia de calificación de Wall Street ve una correlación entre el movimiento de la compañía y los problemas fiscales y económicos del Estado.

Moody’s Investors Service citó la inminente salida y emitió un “crédito negativo”, aunque no una rebaja de la calificación formal, sino más bien una declaración pública sobre un desarrollo que podría perjudicar la situación financiera de Connecticut a largo plazo.

“La noticia es un crédito negativo para el estado de Connecticut, y enfatiza los desafíos que enfrenta el estado justo cuando sus ingresos y economía siguen con una baja rentabilidad,” Moody’s escribió el 21 de enero, en su perspectiva crediticia semanal.

GE anunció el 13 de enero que trasladaría su sede de Fairfield a Boston en los próximos dos años. Moody’s dijo que la salida era “un ligero crédito negativo” para Fairfield, pero añadió que “la ciudad será capaz de absorber la pérdida con su diversidad de base imponible y perspectivas favorables a largo plazo.”

La mayoría demócrata de la legislatura insistió que la decisión de GE fue impulsada por el ambiente cosmopolita de Boston y su fuerza laboral avanzada en la tecnología que es el resultado de sus excelentes colegios y universidades.

Los republicanos afirman que los últimos grandes aumentos de impuestos de Connecticut, y su enorme deuda que amenaza con aumentarlos aún más en la próxima década, fue lo que obligó la salida de GE.

El gobernador Dannel P. Malloy, también demócrata, utilizó un tono más suave, al destacar las ventajas de Boston pero también reconociendo algunos de los desafíos fiscales de Connecticut.

Sin embargo, Moody’s señaló que Connecticut aún enfrenta ingresos bajos en impuestos, déficits presupuestarios, bajas reservas, pérdida de población y una economía que todavía no ha recuperado todos los empleos perdidos en la última recesión.

“Además, el Estado sigue enfrentando la presión presupuestaria de los altos costos fijos de la deuda, pensiones y la atención de salud de los jubilados,” escribió Moody’s.

El gobierno estatal aún mantiene una fuerte calificación crediticia con Moody’s “lo que es un reconocimiento de que los fundamentos de la economía y presupuesto de Connecticut son sólidos”, dijo Gian-Carl Casa, portavoz de la oficina de presupuesto de Malloy, el 22 de enero.

“Connecticut ha sufrido una de las mayores caídas de desempleo en el país el año pasado y seguimos haciendo que decenas de nuevas empresas utilicen los kits de desarrollo económico que nuestro estado nunca utilizó antes”, añadió Casa. “Dicho esto, el mundo de los negocios se está adaptando y Connecticut, sin duda, debe adaptarse a él. Y aunque trabajamos con casi 2.000 empresas para crear y retener a decenas o miles de nuevos empleos, podemos, debemos y vamos a hacer más para continuar asegurando que nuestra economía se mantenga vibrante”.

Los líderes republicanos dijeron que el mensaje de la agencia de Wall Street era claro.

“La reacción de Moody’s de evaluar la salida de GE como un” crédito negativo” para el Estado de Connecticut es una prueba más de que las políticas fiscales de nuestro estado y los déficit presupuestarios persistentes fueron las principales razones detrás de este éxodo empresarial” señaló la líder de la minoría Themis Klarides, R-Derby. “El mercado ha hablado.”

Klarides dijo que si la partida de GE resulta en una rebaja de la calificación de crédito de Connecticut, esto sólo aumentaría la deuda del Estado porque significaría mayores costos de intereses para proyectos con capital financiados.

“Los demócratas continúan tratando esto como un problema de transporte o como un cambio de imagen corporativo de GE, pero las personas que evalúan nuestro crédito no lo creen”, añadió.

“Esta evaluación aplastante es evidencia de que la salida de GE de Connecticut refleja la gravedad del desorden financiero en Connecticut,” indicó el líder de la minoría del Senado Len Fasano, R-North Haven. “Refleja lo mal que está la economía de Connecticut, las políticas fiscales, y el entorno empresarial. Si queremos cambiar esa negatividad, los legisladores demócratas deben dejar de engañar al público. Deben dejar de distraer a la gente de la verdad de que sus políticas fallidas financieras, los altos impuestos, y el enfoque insostenible a los presupuestos del Estado son la razón por la que GE saliera”.

Fasano dijo a principios de esta semana que la mayoría demócrata debe apoyar “cambios estructurales a largo plazo para el presupuesto del Estado”, cuando la sesiones ordinarias del 2016 comiencen en febrero 3. En particular, los líderes del Partido Republicano han propuesto una serie de nuevas restricciones a las horas extras y otros costes laborales.

Según los analistas no partidistas, se proyecta un déficit de unos $500 millones para el presupuesto preliminar adoptado para el próximo año fiscal. Eso es alrededor de $100 millones más de lo que Connecticut tiene en su reserva de emergencia relativamente modesta.

Y se prevé un déficit mucho mayor, superando los $1,7 mil millones, para el primer nuevo presupuesto que los legisladores y el gobernador deben empezar a elaborar dentro de un año.

“La perspectiva crediticia afirma que los altos costos fijos de deuda y pensiones de Connecticut son los principales contribuyentes a los problemas presupuestarios del estado”, agregó Fasano. “Los republicanos tenían planes para abordar ambas cuestiones en la sesión legislativa especial de diciembre. Pero nuestras propuestas para hacer cambios estructurales a largo plazo fueron rechazadas por los legisladores demócratas que sólo querían fijar el presupuesto a corto plazo”.

Gabe Rosenberg, portavoz del Caucus de la Casa Demócrata, dijo que “los demócratas en la Cámara esperamos trabajar con los republicanos durante las siguientes sesiones para mover la economía de Connecticut hacia adelante, pero deben estar dispuestos a tomar decisiones difíciles y mantenerlas. Los republicanos también deben dejar de lado a la ‘reforma’ principal que propusieron en diciembre, un plan de incentivos a la jubilación, ya que crearía un agujero en el sistema de pensiones de Connecticut y empeoraría los problemas identificados por Moody’s”.

El Caucus Demócrata del Senado no hizo ningún comentario sobre la declaración de Moody’s.

Leave a Comment