Share

Nuevo Plan Sustituye los Recortes de Emergencia de Malloy

Este artículo también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

Por Keith M. Phaneuf, Arielle Levin Becker, Mark Pazniokas y Jacqueline Rabe Thomas

 

El plan de mitigación de déficit que los legisladores debían adoptar el 29 de marzo reemplazaría los recortes que el gobernador ordenó de manera unilateral el 16 de marzo.

La mayoría de las reducciones del plan de los legisladores implican pequeños recortes repartidos sobre la mayoría de los segmentos del presupuesto estatal. Pero, al igual que los esfuerzos de mitigación del pasado, cayeron de manera desproporcionada sobre los servicios sociales y la educación superior, dos áreas donde los gastos no están cerrados fijamente en un contrato.

Aun así, el plan de los legisladores redujo de manera significativa los recortes que hizo Malloy a principios de este mes a las agencias de servicios sociales, en particular a los que atienden a personas con discapacidad intelectual o de desarrollo y personas con problemas de salud o adicción mental.

Aunque Malloy recortó $17.2 millones al Departamento de Servicios de Desarrollo, el plan legislativo recortaría $3,4 millones. El plan legislativo no recortaría ninguna financiación de oportunidades de empleo o servicios de día para personas con discapacidad intelectual o de desarrollo (Malloy había recortado $4,6 millones), y redujo el recorte de $9.7 millones de Malloy para servicios residenciales a $900.000.

Sin embargo, el plan de los legisladores incrementaría el ahorro previsto de la cuenta de salarios del departamento de $1,5 millones, que era el recorte de Malloy, a $2 millones.

El plan de mitigación de déficit recortaría $2.2 millones del Departamento de Salud Mental y Servicios de Adicción, restaurando casi $5 millones del recorte de Malloy. Un recorte de $1.9 millones que hizo Malloy a las subvenciones para proveedores de salud mental y abuso de substancias se redujo a $163,131, como parte del plan legislativo.

El Centro Médico de Niños de Connecticut en Hartford sufriría una reducción de $350,000 según el plan, comparado con un recorte de $730.275 que Malloy emitió el 16 de marzo. Se esperaba que el hospital de niños de Hartford reciba más de $14 millones del estado este año fiscal.

El acuerdo también podría revertir un recorte de casi $4 millones en fondos estatales y federales a los centros comunitarios de salud, realizados como parte de los recortes de Malloy el 16 de marzo.

Un recorte de casi  $2.5 mil millones a la cuenta de Medicaid estatal proviene de una re-calculación de gastos al programa de este año fiscal, en lugar de algún cambio de política enfocado en reducir costos.

También se recortaron a las universidades y escuelas públicas del estado: la Universidad de Connecticut por $4,73 millones y las cuatro universidades estatales y colegios comunitarios regionales de Connecticut por $1,6 millones. Los funcionarios de cada uno de estos sistemas universitarios implementaron controles estrictos de contratación para reducir los costos.

Los fondos para la educación fueron afectados con $9.2 millones. Estos recortes provendrán del sistema de escuelas estatales técnica-vocacional de secundaria ($2 millones), las escuelas de bajo rendimiento que forman parte de la red del Comisionado ($1,1 millones) y las escuelas chárter que no inscribieron al número de estudiantes originalmente presupuestado ($ 1 millón).

Los programas que ofrecen cuidado infantil y educación temprana se redujeron en $2,7 millones, que será absorbido principalmente no llenando puestos a medida que se desocupan.

La senadora Danté Bartolomeo, co-presidente de los comités que supervisan la educación superior y la agencia estatal de bienestar infantil, la única demócrata que votó en contra y se opuso al ajuste del presupuesto en el Senado, habló en contra de los recortes que afectarían a las personas sin hogar, maltratados y niños abandonados, estudiantes universitarios y residentes discapacitados.

“Ellos se han sido recortados, y recortados, y recortados”, dijo Bartolomeo al Senado. “Hay otras opciones que prefiero.”

Estas opciones incluyen retirarse de las grandes iniciativas demócratas aprobadas el año pasado para dedicar los ingresos fiscales de recibos al transporte y las ayudas municipales.

“Pensamos que podríamos proteger nuestra red de seguridad y pagar por estas iniciativas”, dijo. “Para poder permitirnos este nuevo gasto, los servicios a las personas están siendo eliminados. Así que la financiación de estas nuevas iniciativas significa canalizar el 1 por ciento de los ingresos fiscales por ventas fuera del Fondo General… No puedo cortar los servicios tan vitales a mis constituyentes con el fin de pagar por nuevas iniciativas en un momento en el que no creo que podamos pagarlos”.

Malloy dijo a la prensa que él piensa que la red de seguridad no ha sido desintegrada por estos recortes.

“Creo que nos esforzamos constantemente para mantener nuestra red de seguridad y creo que estamos haciendo un buen trabajo, por ejemplo con respecto a las rescisiones realizadas y recortes hechos en la sesión especial”, dijo. “Hemos recurrido a medidas extraordinarias para proteger la red de seguridad y seguiremos haciéndolo.”

Los líderes de la Cámara también favorecen el plan

Los líderes demócratas y republicanos de la Cámara también ofrecieron una rueda de prensa conjunta el medio día del 29 de marzo para enfatizar el enfoque bipartidista sobre el déficit del año en curso, pero el líder de la minoría, Themis Klarides, R-Derby, advirtió que un montón de asuntos fiscales aún dividen a los partidos en su intento por llegar a un acuerdo sobre cómo resolver un déficit más grande en el presupuesto del próximo año.

“Usted nos vieron ponernos de pie, en ambos lados del pasillo, y hablar sobre cómo no estamos de acuerdo con esto y el otro. Y no hay duda de que hay más por venir. No se desanimen”, dijo Klarides. “Escuchen, estamos en una situación muy difícil. Tenemos diferentes opiniones e ideas sobre cómo manejar la situación, y estoy segura de que habrá más desacuerdos por venir, pero espero que haya más días como el de hoy.”

Se necesitan más soluciones presupuestarias 

El Presidente de la Cámara, J. Brendan Sharkey, D-Hamden, y Klarides ambos dijeron que ponerse de acuerdo sobre un plan de mitigación de déficit fue fácil en comparación con la tarea por delante.

Reconocieron que el plan, que se basa en revisiones del presupuesto que son ahorros de una sola vez, hace poco para reducir el déficit proyectado para el próximo año.

“Este paquete no contiene mucho de eso”, dijo Sharkey.

“Hay peces mucho más importantes a futuro próximos”, dijo Klarides.

El plan bipartidista no incorporó algunas reducciones controversiales que habían propuesto los republicanos y demócratas, incluyendo:

Días de descanso para los empleados estatales, que no podían haber sido ejecutados sin negociar con los sindicatos de trabajadores.

Una reducción de $16,7 millones en ayuda municipal.

Y un recorte salarial del 10 por ciento a todos los legisladores.

Fasano dijo que él aún cree que un recorte salarial legislativo es importante.

Los legisladores republicanos fueron los primeros en pedir una reestructuración importante a los beneficios para los trabajadores y otros costos de mano de obra, y el líder de la minoría dijo que los líderes de Connecticut no pueden convocar a los trabajadores a la mesa si no dan el ejemplo correcto.

“Es por este motivo que lo sugerimos”, dijo Fasano. “Pero no pudimos encontrar un consenso para esta idea” en las negociaciones con los legisladores demócratas.

“Estaremos en serios problemas,” en los siguientes años, dijo Fasano durante el debate en el Senado en la que él instó a los legisladores encontrar formas de reestructurar los costos laborales. “Esto no será suficiente.”

El jefe de grupo de presión empresarial del estado, la Asociación de Empresas e Industrias de Connecticut, agradeció a los legisladores por sus esfuerzos, pero dijo que ellos debían reducir los gastos ahora más que nunca considerando los enormes déficits por venir.

“Específicamente, necesitamos adoptar reformas estructurales de gastos que puedan crear programas más eficaces y hacerlo de manera más eficiente, dijo Bonnie Stewart, asesora general de CBIA. “Este año, muchas personas indicaron que es necesario tomar decisiones difíciles, y por desgracia, esto es cierto. Pero también es cierto que estas decisiones deben hacerse este año para demostrar que Connecticut está tomando seriamente nuestra situación fiscal y que es un buen lugar para invertir”.

Los votos del martes pueden incluso no haber cerrado el déficit total para este año fiscal.

Aunque la administración de Malloy estimó que el déficit sería de $220 millones, la Oficina no partidista de Análisis Fiscal de la legislación dijo que esta era un poco más, con $247 millones.

Leave a Comment