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Organización Lucha por los Derechos Legales de la Mayoría de los Niños Vulnerables en Connecticut

Este artículo también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

Traducido por Jamal Fox

El Centro para la Defensa de los Niños es una organización privada, sin fines de lucro, dedicado a proteger los derechos legales de los niños pobres cuyo cuidado depende de los sistemas judiciales juveniles, bienestar infantil, de salud, salud mental, y educativos de Connecticut.
El Centro sirve a cientos de niños individuales cada año, ofreciendo defensa legal necesaria para dar a estos niños la oportunidad de llevar una vida sana y productiva. Miles de niños de Connecticut reciben ayuda cada año gracias al trabajo sistémico y legislativo del Centro.

El Centro trabaja en prevenir y desviar a los niños del sistema de justicia juvenil, ayudándoles a acceder los servicios de educación, salud mental y otros servicios relacionados. Ellos trabajan en los sistemas de escuelas públicas urbanas para realizar Tribunales de Absentismo Escolar que intervienen para evitar el absentismo y evitar que los estudiantes sean referidos al sistema de justicia juvenil. Ellos colaboran con las oficinas de Libertad Condicional de Menores y el defensor público para ayudar a los jóvenes a acceder a servicios de educación especial y tratamiento de salud mental. Uno de estos niños era Jason.

Las luchas académicas de Jason comenzaron mucho antes de aquel día cuando fue arrestado en la escuela por una pelea en la cafetería. Él apenas tenía 13 años, pero tiene una larga historia de fracaso escolar y, en el último año en la escuela, tuvo más de 60 ausencias no verificadas y 50 días de suspensión fuera de la escuela. Él perdió más de la mitad del año escolar.

A pesar de un diagnóstico precoz de trastorno depresivo, dificultad para controlar su ira y una larga historia de fracaso escolar, Jason nunca había sido evaluado para una educación especial. Los reportes de sus maestros señalaron continuamente problemas graves de conducta. Las notas de Jason reflejaban sus luchas, demostrando que su rendimiento estaba por debajo del nivel de grado en todas las materias.

La escuela tiene la obligación legal de referir a Jason a una educación especial, pero no realizaron evaluaciones hasta que se involucró el Centro para la Defensa de los Niños. El Centro revisó los registros educativos de Jason y ayudó a su madre a solicitar evaluaciones.

Las evaluaciones de diagnóstico de Jason determinaron una discapacidad de aprendizaje lingüística y la escuela acordó en que Jason no debe ser expulsado. Descubrieron que era elegible para una educación especial y fue colocado en un programa terapéutico donde recibe apoyo terapéutico y un programa estructurado de redirección conductual. Él ha sobresalido, tanto en lo académico como en su conducta, recibiendo una A o B en cada una de sus clases. Jason no fue suspendido ni una vez durante el resto del año escolar.

El personal de la escuela está trabajando con Jason en comunicación eficaz para ayudarle a desarrollar un mecanismo para que él pueda enfrentar sus emociones, y seguirá recibiendo evaluaciones para asegurar que su progreso continúe. El trabajador social de la escuela lo describe como un modelo a seguir para otros estudiantes.

Al igual que Jason, muchos delincuentes juveniles luchan con enfermedades mentales no diagnosticadas o tratadas y discapacidades educativas no compatibles. Los abogados TeamChild del Centro intervienen para asegurar los servicios adecuados para estos jóvenes para ayudarles a tener éxito en la escuela y tener un futuro seguro y protegido.

TeamChild ayuda con apoyo educativo, necesidades educativas especiales, disciplina escolar y el acceso a servicios de salud mental. La defensa y representación legal del Centro recibe el apoyo de un equipo de profesionales multidisciplinares de la Escuela de Medicina de la Universidad de Connecticut y el Centro Médico de Niños de Connecticut.

“Sin este apoyo inclusivo, los niños a menudo no logran tener éxito en la escuela y comunidades y eventualmente se convierten en víctimas del sistema de justicia penal. El Centro para la Defensa de los Niños ha demostrado ser creativo y eficaz en el desarrollo de programas comunitarios de colaboración que se encargan de las necesidades de estos niños”, dijo Susan Storey, Jefe de Defensa Pública de Connecticut.

Para más información acerca de los servicios del Centro, o para saber en qué puede ayudar, llame a sus oficinas en Hartford al (860-570-5327) o en Bridgeport (203-335-0719) o visite su sitio web en http://www.kidscounsel.org.

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