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Planeta Brazil – Rodizio Brasilero Llega a Danbury

Este artículo también está disponible en: Inglés, Portugués, Brasil

 

Por Renato Ghio

Gilvano Amaral, Ananías Luis y Rubens Alves de Silva pueden atestiguar el hecho de que abrir un restaurante no es fácil. Requiere mucho trabajo y muchas noches sin dormir. Puede ser abrumador y emocionante. También puede ser un sueño hecho realidad.

Y eso es exactamente lo que Planeta Brasil es en Danbury dijo Rubens, un sueño hecho realidad. Ubicado en 48 Newtown Road, Danbury, Planeta Brasil es un restaurant tradicional brasileño de asados. Es el primer restaurante de los tres socios de negocios. Rubens ha trabajado en la industria de los restaurantes durante años, pero convertirse en un propietario es algo totalmente nuevo. Gilvano y Ananías ambos trabajan en la industria de la construcción, y continuarán trabajando en esos negocios, además del restaurante. El restaurante abrió sus puertas a finales de noviembre. “Está lleno de sorpresas”, se rió Gilvano sobre la experiencia hasta el momento. “Es emocionante. Estamos aprendiendo a medida que avanzamos”, agregó Ananías.

Lo que distingue a Planeta Brasil de los otros restaurantes brasileños en la zona es el servicio de mesa. Gilvano explicó que el área de Danbury carecía de un rodizio clásico, un lugar acogedor donde las familias y amigos puedan venir, sentarse y disfrutar no sólo de buena comida, sino también de la experiencia de comer. Querían crear algo no sólo para sus compatriotas brasileños sino también algo que introduzca su cultura al resto de la comunidad. “Estamos tratando de ser pioneros aquí en Danbury,” dijo.

Además del precio fijo todo del rodizio, el menú del Planeta Brasil ofrece aperitivos y bocadillos, además de postres. También ofrecen una extensa carta de cócteles, con bebidas especiales como caipirinhas, clásicos como la cerveza, el vino e incluso cócteles en postres. Alicia y yo tomamos una caipirinha. Alicia eligió una con sabor a maracuyá, y yo con el clásico sabor a lima. Bajan fácil. Peligrosamente suave.

Ahora hablemos de la comida. En un rodizio, los camareros vienen a la mesa varias veces a lo largo de la cena con pinchos donde se cocinaron varias carnes. Ellos cortan su porción junto en frente de usted. Cada cliente recibe una tarjeta de colores: el lado verde para “sí, quiero un poco de eso” o el lado rojo si no lo quiere. Usted paga un precio fijo, que incluye todos los distintos tipos de carnes y platos secundarios como la yuca frita, berza, frijol, arroz y más, todo servido al estilo buffet. Sin embargo, no se llenen con las guarniciones, esta experiencia se trata de la increíble carne.

En Planeta Brasil, de lunes a miércoles, hay seis carnes disponibles y jueves a domingo hay diez carnes. Nos servimos lomo, pecho de res, pechuga de pollo envuelto en tocino, alitas de pollo, longaniza y costillas de cerdo. Todo fue cocinado a la brasa y tenía un maravilloso sabor de ahumado a la parrilla. Todo, incluso la pechuga de pollo, era jugoso y muy tierno. La piel crujiente en las alas de pollo fue fantástico. Nos encantó el condimento de la salchicha de cerdo levemente picante.

Y aunque nuestra atención estaba en la carne, también probamos algunos de los platos de acompañamiento. Ambos nos servimos hojas de col, arroz, frijoles y plátanos fritos. Alicia probó algo de yuca frita, mientras que yo preferí la feijoada. A ambos nos gustó que las verduras aún tengan cierta firmeza en su textura. Me encantó el sabor ahumado del cerdo en la feijoada.
Como broche de oro a la comida, el camarero se acercó de nuevo a la mesa para tallarnos algunas piñas frescas a la parrilla. Fue la manera perfecta de coronar la fiesta. No pudimos comer más, no hubo espacio para el postre.

“Queremos ofrecer lo mejor que tenemos”, dijo Ananías, y eso hicieron. Volveremos, y la próxima vez  traeremos amigos.

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