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Un Camino Hacia los Ahorros de Jubilación para los Trabajadores de Connecticut

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Por Nora Duncan

La aprobación del Programa de Seguridad de Jubilación de Connecticut por parte de la legislatura estatal de este año ha abierto un camino para asegurar la jubilación financiera de más de 600.000 residentes de Connecticut, incluyendo más del 60 por ciento de hispanos y latinos. Antes de esta nueva ley, aquellos trabajadores empleados por las pequeñas empresas no tenían asegurado una oportunidad de un plan de ahorros de jubilación. Ahora, este camino está expedito para un futuro financiero más brillante en el 2018.

AARP ha estado abogando esta implementación por varios años y aplaudimos a nuestros funcionarios elegidos por crear y elaborar el plan, que no tiene ningún coste adicional para los contribuyentes y dará lugar a una menor dependencia de los servicios de protección social financiados por el estado en el futuro.

La investigación de AARP descubrió que cuatro de cada cinco latinos en Connecticut tienen menos de $10.000 en ahorros para su jubilación y el 69 por ciento no han empezado a ahorrar en absoluto. A los 27 años, la edad media de los residentes hispanos y latinos en Connecticut es de 15 años más joven que la población no hispana/latina. Esta ley llegará a ser un gran recurso para los ancianos de la comunidad en el futuro.

La ley fue el producto de la Junta de Seguridad de Retiro de Connecticut (CRSB en inglés), creada el 2014 por la Legislatura de Connecticut, y co-presidida por el interventor estatal Kevin Lembo y la tesorera del Estado Denise L. Nappier. CRSB presentó sus recomendaciones basado en evidencias a la Legislatura, que estuvo abrumadoramente a favor de la creación de un programa voluntario de ahorro para la jubilación de los trabajadores del sector privado en el estado que actualmente no tienen acceso a un plan de ahorro en su lugar de trabajo.

El proyecto de ley también obtuvo un amplio apoyo entre los legisladores hispanos y latinos, incluyendo el co-patrocinio de los representantes democráticos estatales Edwin Vargas (Hartford), Ezequiel Santiago (Bridgeport), Robert Sanchez (Nueva Bretaña) y Juan Candelaria (New Haven).

La nueva ley incluirá la formación de una Autoridad de Seguridad de Jubilación cuasi-pública/privada de Connecticut a partir del 1 de enero de 2017. Esta autoridad supervisará el plan de seguridad de jubilación de Connecticut, que comenzará su actividad el 2018. El plan requerirá que todas las empresas de Connecticut con cinco o más empleados sin ninguna pensión u opción de plan 401K a participar en el programa de seguridad de jubilación. Será voluntaria para los empleados, que serán inscritos automáticamente pero que tendrán la opción de salirse, y los empleadores no serán obligados a emparejar sus contribuciones. La tasa de contribución por defecto de los empleados para aquellos que no salgan será del 3 por ciento de su salario, que irá a una cuenta privada de Roth IRA que podrán elegir de los vendedores disponibles. Los empleados podrán incrementar o disminuir la tasa de contribución. El vendedor/vendedores de las cuentas Roth IRA serán elegidos por una solicitud de propuesta realizada por la autoridad. Los honorarios cobrados a las personas por el proveedor/ proveedores seleccionados tienen un límite de 75 puntos básicos. La autoridad tendrá la opción en el futuro de añadir un plan IRA tradicional a las opciones de los empleados. El programa de seguridad de jubilación será financiada por las cuotas de las contribuciones de los empleados participantes.

Una encuesta del Instituto de Política Pública de AARP a 450 propietarios de pequeñas empresas en Connecticut el año pasado reveló que el 60 por ciento de ellos apoyan los programas de retiro de ahorro de los lugares de trabajo del sector privado en Connecticut. Además, casi el 80 por ciento de estos propietarios de pequeñas empresas estuvieron acuerdo en que los funcionarios de Connecticut deberían hacer más para animar a los residentes a ahorrar para su jubilación, e informaron que preferían los planes voluntarios de bajo costo que seguirán a los empleados de un trabajo a otro, ofreciendo flexibilidad y seguridad para el futuro de los empleados.

Ha habido mucho debate sobre el proyecto de ley y, por desgracia, se están dando a los residentes de Connecticut información errónea por parte de los oponentes. Una de estas inexactitudes es que el Estado podrá tomar, o pedir prestado, dinero de las cuentas de ahorro de jubilación de los empleados. En realidad, el estado tiene prohibido por ley estatal y federal tomar o pedir dinero prestado de cuentas de propiedad privada.

Otro punto de vista común de la oposición es que todos ya tienen una opción de ahorrar ahora. Sin embargo, los estudios han descubierto que es 15 veces más probable que ahorren para su jubilación cuando tienen una opción de deducción salarial de su empleo. Menos del 5 por ciento de las personas abren una cuenta IRA por su cuenta si no tienen una manera de ahorrar en su trabajo. Las tasas de ahorro saltan a más del 70 por ciento cuando hay un plan de ahorro de jubilación patrocinado por el empleador y más del 90 por ciento cuando se utiliza la inscripción automática.

El primer paso hacia un futuro con solidez fiscal fue cuando el gobernador Malloy aprobó el proyecto de ley. Ahora nos encontramos en nuestro camino hacia la promulgación y continuaremos comunicándonos con todos a medida que avanzamos.

Para más información, o para sugerencias, por favor comuníquense con nosotros a la línea gratuita 866-295-7279 o por correo electrónico a ctaarp@aarp.org. 

 

Nora Duncan es la directora estatal de AARP Connecticut.  

 

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