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DaSilva se declara culpable a cargos reducidos de homicidio y agresión negligente

Traducido por Jamal Fox Fotografías por Carol Kaliff


Joseph DaSilva Jr, el más grande dueño de la propiedades del centro de Danbury, admitió culpabilidad sobre cargos reducidos de homicidio Joseph DaSilva Jr, el más grande dueño de la propiedades del centro de Danbury, admitió culpabilidad sobre cargos reducidos de homicidio El residente de New Milford, Joseph DaSilva Jr, admitió culpabilidad sobre cargos reducidos de homicidio y agresión negligente el 18 de Enero, terminando con su juicio en la Corte Superior del estado antes de que el primer testigo subiera al estrado.

Mientras el jurado esperaba afuera de la sala de justicia para que el testimonio comience, los abogados opuestos pusieron sus toques finales a una negociación de sentencia que podría ocasionar que el dueño de la propiedad más grande del centro de Danbury cumpla una condena de hasta dos años y medio en prisión, a pesar de que su abogado puede presentar argumentos para una pena menor cuando DaSilva sea condenado formalmente el 12 de Marzo. “Fue una negociación larga, y el resultado fue justo para todos los involucrados,” declaró posteriormente la Asistente del Fiscal del Estado, Sharmese Hodge.


DaSilva, de 52 años, agredió físicamente Luis Encalada, 42 años (en la foto), un inmigrante indocumentado de Ecuador DaSilva, de 52 años, agredió físicamente Luis Encalada, 42 años (en la foto), un inmigrante indocumentado de Ecuador El abogado de la defensa, Eugene Riccio, simplemente lo denominó como “un trágico evento en muchos aspectos,” mientras DaSilva abandonaba la sala de justicia sin hacer ninguna declaración.

Bajo la negociación de apelación, el estado retiró las acusaciones de homicidio en primer grado y agresión en primer grado que ocasionaron la muerte del hombre de 42 años Luis Encalada, un inmigrante indocumentado de Ecuador a quien DaSilva presuntamente sorprendió en su apartamento de Town Hill Avenue sin autorización el 6 de Noviembre, 2009.

La parte acusadora sustituyó cargos de homicidio negligente y agresión en segundo grado por los cargos retirados. Hodge dijo que DaSilva, de 52 años, agredió físicamente a la victima que estaba fuertemente intoxicada, luego lo golpeo por unas escaleras empinadas del segundo piso, ocasionándole cortaduras en su hígado y otras lesiones que finalmente terminaron con la vida de Encalada.

DaSilva también se declaró culpable a una acusación de agresión en tercer grado por atacar a otro hombre, Jaime Tenezaca, que estaba en el apartamento junto a Encalada. DaSilva hizo todas sus declaraciones bajo la Doctrina de Alford, lo que significa que no admitió culpabilidad pero sí reconoció que la parte acusadora tenía suficiente evidencia para condenarlo si el caso pasaba a un juicio. Ambos homicidio y agresión en primer grado conllevan sentencias que son más largas a las acusaciones que DaSilva admitió.

Los abogados han estado bastante ocupados durante estas últimas dos semanas eligiendo a los seis miembros regularesdeljuradoyalostresalternos que hubieran escuchado el caso, y discutiendo sobre la admisibilidad de la evidencia que la parte acusadora pensaba en presentar.

Pero pronto fue evidente en la mañana del 18 de Enero que las negociaciones de apelación, que habían sido realizadas de forma esporádica desde que Da Silva fue arrestado en Enero del 2010, habían llegado a una etapa crítica.

Mientras seguían las negociaciones, el paramédico que atendió al dañado Encalada en un camino de ingreso a un lado de la propiedad de DaSilva y dos detectives policiales de Danbury esperaban su turno para comparecer como testigos.

Hodge y Riccio, mientras tanto, iban y venían entre el despacho del juez Robin Pavia, la sala de conferencias donde estaba DaSilva con su abogado civil y el corredor afuera de la sala de justicia para realizar numerosas conversaciones privadas.

Un poco después de las 11 :15 a.m. -- más de una hora después que el testimonio estaba programado a comenzar -- era evidente que se había llegado a un acuerdo.

El paramédico fue enviado a casa y un inspector de la Oficina del Fiscal del Estado apagó un proyector y otros equipos de video que la parte acusadora deseaba utilizar para mostrar al jurado un rodaje de la escena del crimen.

Todos los participantes luego fueron conducidos a la sala de justicia del segundo piso, donde DaSilva apeló nuevamente ante el Juez John Blawie, respondiendo a las preguntas que del juez con un simple “Si, su Señoría” o “No, su Señoría.”

Cuando el juez le preguntó si deseaba hacer alguna declaración, DaSilva declinó.

Hodge explicó que la involucración de Blawie fue necesaria puesto que, si la negociación hubiese truncado en el último momento, Pavia aun podía haber presidido el juicio.

Hodge comunicó a Blawie que ella había discutido las negociaciones en detalle con la viuda de Encalada y dos de sus nueve niños en Ecuador vía Skype, un servicio de video conferencias, aproximadamente hace dos semanas atrás, y ellos no pusieron ninguna objeción.

“Ellos solo pedían justicia para su esposo y padre… y estaban seguros que aquí se haría justicia,” dijo Hodge.

La parte acusadora también se reunió afuera de la sala con Tenezaca y su abogado, David Bennet, quien dio su visto bueno al arreglo.

Tenezaca también inició un juicio civil a DaSilva por lesiones sostenidas durante la agresión, y ese caso llegó a un acuerdo, según Bennet. Bennet indicó que una clausula de confidencialidad le prohíbe dar más detalles acerca de los términos de aquel acuerdo.

“El Sr. Tenezaca está contento que ya se resolvieron los temas civiles y criminales, y agradecemos la atención de la Sra. Hodge en este asunto,” declaró Bennet. “Ella lo hizo bien por el estado de Connecticut.”

La familia de Encalada también inicio un juicio civil en contra de DaSilva, pero Alan Barry, el abogado de Danbury que los representa dijo que no podía comentar al respecto.

Contáctese con John Pirro a jpirro@newstimes.com o llame al 203- 731-3342.

Este material apareció originalmente en newstimes.com y has sido republicado con permiso.”




CONSULADO ITINERANTE EM DANBURY